Los sospiros no sosiegan que os envío, hasta que a veros llegan, amor mío. No sosiegan ni descansan hasta veros, y con veros luego amansan en teneros, y mis tristes ojos ciegan hechos ríos, hasta que a veros llegan, amor mío. Sin vuestra vista no puedo tener vida, y en veros ponéisme miedo sin medida, y mis sentidos me niegan do los guío, hasta que a veros llegan, amor mío. Por amar, tales tormentos vos me distes, que envío mis pensamientos siempre tristes: do más tristuras navegan los envío, hasta que a veros llegan, amor mío. Música de Juan del Encina. Archivos asociados: Encina17.pdf Encina17.mid

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