Villancico Si Amor pone las escalas al muro del coraçón, no hay ninguna defensión. Si Amor quiere dar combate con su poder y firmeza, no hay fuerça ni fortaleza que no tome o desbarate; o que no hiera o no mate al que se da a presión, no hay ninguna defensión. Sin partidos, con partidos, con sus tratos o sin trato, gana y vence en poco rato la Razón y los Sentidos. Los Sentidos ya vencidos, sojuzgada la Razón, no hay ninguna defensión. Con halagos y temores, con su fuerça y su poder, de los que han de defender haze más sus servidores. Pues las guardas son traidores y cometen traición, no hay ninguna defensión. Nunca jamás desconfía de los más sus enemigos, hace mayores amigos, siempre vence su porfía. Da plazer y da alegría, y si quiere dar passión no hay ninguna defensión. Son sus fuerças tan forçosas que fuerçan lo más que fuerte. Puede dar vida y dar muerte, Puede dar penas penosas. A sus fuerças poderosas si pone fe y afición, no hay ninguna defensión. Fin. No hay quien salga de sus manos, discretos y no discretos. A todos tiene sujetos, judíos, moros, cristianos. Sobre todos los humanos tiene gran juridición: no hay ninguna defensión. Música y texto de Juan del Encina Archivos asociados: Encina21.pdf Encina21.mid

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