Villancico -Daca, bailemos carillo al son deste caramillo. Ora que te vaga espacio, salta, salta sin falseta, aburre la çapateta y nombra tu gerenacio, que semejes del palacio aunque seas pastorcillo. -Alamiefé, no te ahuzio ni quiero tu placentorio, que estoy cargado de llorio y en otros cuidos descruzio. Otea mi despeluzio: soncas, que estoy amarillo. -Dusna, dusna el çamarrón, sal acá, pese a San Junco, riedro vaya el despelunco, ponte en el corro en jubón. ¡Mira qué agudillo son para salto con gritillo! -Asmo qué cuidas ¡qué ha! Maginas que estoy chufando. Dígote par Dios jurando que mal de muerte me va; y a tí poco se te da, no te duiele mi omezillo. -Nunca ví, por mi salud, zagal tan sin gasajado. De contino estás asmado, triste, flaco, sin virtud. No gozas la juventud: yo de tí me maravillo. -Después que por mi pesar desposaron a Bartola, jamás una ora sola en gasajo pude estar. Vamos siquiera a passar por su puerta, Pascualillo. -¿Qué quieres a Bartolilla? Que ella y otra su vezina carra San Juan del Enzina son idas a la vigilla. Si has cariño de seguilla vamos sin más comedillo. -Abállate, no engorremos, que ora me diste la vida, y vamos muy de corrida, que soy sano si la vemos. Y el caramillo llevemos para hazelle un sonezillo. -Si quieres, vamos de huzia, y ponte de repiquete. Yo te daré un bicoquete a fuera del Andalúzia, y la mi espada muy luzia, y el puñal con su cuchillo. -Pues también me has de prestar el tu jubón colorado, y el cinto claveteado para salir a bailar, porque no quiero llevar otra capa ni capillo. -Plázeme de buena miente de te dar todo mi hato. Mas aliña, que ha gran rato qué está allá toda la gente. Guárdate bien de Lloriente, no comience de sentillo. Fin. -¡O cuán bien has razonado! ¡Dios te cumpla tus aqüestes! Nunca te falte que emprestes, siempre seas remediado. Andemos ora priado, y allá muy passo a passillo. Música y texto de Juan del Encina. Archivos asociados: Encina33.pdf Encina33.mid

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