Villancico Ya cerradas son las puertas de mi vida y la llave es ya perdida, Tiénelas tan bien cerradas el portero de Amor, no tiene ningún temor que de mí sean quebradas. Son las puertas ya cerradas de mi vida y la llave es ya perdida. Las puertas son mis servicios, la cerradura es olvido, la llave que se ha perdido es perder los beneficios. Assí que fuera de quicios va mi vida pues la llave es ya perdida. Puse la vida en poder de quien sirvo y de quien amo; agora, triste, aunque llamo no me quiere responder. Cerróme con su querer la salida y la llave es ya perdida. Fin. He servido con tal fe cual nadie nunca sirvió: el galardón que me dio fue peor que nunca fue. Assí que, triste, no sé de mi vida pues la llave es ya perdida. Música y texto de Juan del Encina Archivos asociados: Encina37.pdf Encina37.mid

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