Villancico Ay, triste, que vengo vencido de amor maguera pastor. Más sano me fuera no ir al mercado que no que viniera tan aquerenciado; que vengo, cuitado, vencido de amor maguera pastor. Di jueves en villa viera una doñata, quise requerilla y aballó la pata. Aquella me mata, vencido de amor maguera pastor. Con vista halaguera miréla y miróme. Yo no sé quién era mas ella agradóme; y fuese y dexóme vencido de amor maguera pastor. De ver su presencia quedé cariñoso, quedé sin hemencia, quedé sin reposo, quedé muy cuidoso, vencido de amor maguera pastor. Ahotas que creo ser poca mi vida según que ya veo que voy de caída. Mi muerte es venida, vencido de amor maguera pastor. Fin. Sin dar yo tras ella no cuido ser vivo, pues que por querella de mí soy esquivo. Y estóy muy cativo, vencido de amor maguera pastor. Música y texto de Juan del Encina. Archivos asociados: Encina38.pdf Encina38.mid Encina38bis.pdf Encina38bis.mid

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