Ya no espero qu'en mi vida me veré regozijado, pues Menga se ha desposado. Pleg'a Dios que la quería con huzia de no mudarme, qu'el día que no la vía no podía quellotrarme. Y agora, ansí dexarme por el nuevo desposado, se dobla más mi cuidado. El rabé ni caramillo no lo ahuzio ni lo quiero, ni el capote de pardillo, ni'l bonete dominguero; ni menos pienso ni espero que terné más gasajado, sino siempre andar penado. Mirara la dicha rebelada que le dava muchos dones, manteca, leche cuajada, quesillos y requesones, y las pullas y razones qu'entre nos havían pasado andando con el ganado. Si mirara los gasajos qu'entr'ella fueron y mí, y cuantos buenos tasajos en este mundo le dí, no puedo pensar, que así, tan presto arrebatado, olvidara mi cuidado Música de Juan del Encina Archivos asociados: Encina48.pdf Encina48.mid

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