Serviros y bien amaros es gloria tan singular que no hay más que desear. Gentileza y perfición, discreción, seso y cordura están en vuestra hermosura más que en todas cuantas son. Así que con gran razón os deven servir y amar, que no hay más que desear. Y si miraros condena y cualquier libre cativa, no sé qué más bien reciba que gozar de tal cadena. Es descanso cualquier pena sufrida por os amar, que no hay más que desear. No ser suyo quien os vido es gran ventura y favor; la gloria del vencedor engrandece el qu'es vencido. Es un bien tanto crecido serviros y bien amar. que no hay más desear. Esta prisión que me distes, ésta tengo por vitoria; no recibo mayor gloria qu'en saber que me vencistes. Pues que tan linda nacistes ¿qué se puede desear sino serviros y amar? Música de Juan del Encina Archivos asociados: Encina50.pdf Encina50.mid

Lírica.htm