Villancico Ya no quiero tener fe, Señora, si no con vos pues que sois Madre de Dios. (¡!) Vos sois hija, vos sois madre (¡!) de Aquel mesmo que os crió. Él es vuestro hijo y padre (¡!) y por madre a vos nos dio. A todos nos redimió en querer nacer de vos, bendita Madre de Dios. (¡!) Sois Madre de Dios y mía, (¡!) sois el fin de mi esperanza, sois mi placer y alegría, sois mi bienaventuranza. Mi remedio no se alcanza por otra si no por vos, Virgen y Madre de Dios. ¿Qué mudanza me mudó? ¿Cual amor pudo vencerme? ¿Cuándo mi fe os olvidó por en otro amor meterme? Que estava para perderme si no fuera ya por vos, Madre y Esposa de Dios. (¡!) Mis verdaderos amores ya con vos tenerlos quiero, pues que sois de pecadores el remedio verdadero; que si bien alguno espero es por servir a vos, huéspeda y sierva de Dios. Los que vuestro nombre llaman son muy presto remediados; los que con amor os aman siempre biven consolados. Nunca son desamparados los que tienen fe con vos, sagrado templo de Dios. Fin. A vos quiero por señora en tanto cuanto biviere, sed vos mi preocuradora cuando deste mundo fuere, porque después que muriere no me aparte yo de vos, palacio y casa de Dios. (¡!) Música y texto de Juan del Encina Archivos asociados: Encina55.pdf Encina55.mid

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