Villancico ¡O Reyes Magos benditos, pues de Dios sois tan amados, sed mi guarda y abogados! Sed mi guarda en este suelo porque en sus lazos no caya, y abogados en el cielo porque a veros allá vaya. Porque por vosotros haya gran perdón de mis pecados, sed mi guarda y abogados. Tanto quiso Dios amaros por vuestro merecimiento, que le plugo revelaros su sagrado nacimiento. pues le tenéis tan contento y con Él sois tan privados, sed mi guarda y abogados. Venistes desde Oriente a adorar al Rey divino con aquiel alto presente para quien dél era dino. Caminastes de contino por una estrella guiados: sed mi guarda y abogados. Fin. Sirviéronle los pastores por pastor de tantas greyes, y vosotros, mis señores, por mayor Rey de los Reyes. Pues del Dador de las leyes sois tan queridos y amados, sed mi guarda y abogados. Música y texto de Juan del Encina Archivos asociados: Encina56.pdf Encina56.mid

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