Rebelóse mi cuidado contra mí: nunca tal traición yo ví. Mi cuidado, deseoso de seguir querer ajeno, parecióle qu'era bueno quitarme de mi reposo y buscar mal congoxoso para mí. Nunca tal traición yo ví. Encomendéle mi vida, coraçón y cuerpo y alma. Y amor, con vitoria y palma, me lleva muy desgradecida. Contra mí nunca tal traición yo ví. Ví mi mal, que no debiera, en el bien de tal señora, que siempre mi fe la adora, siendo causa que yo muera. Mi cuidado y su bandera es contra mí: Nunca tal traición yo ví. Música de Juan del Encina Archivos asociados: Encina60.pdf Encina60.mid

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