Romance Yo me estaba reposando, durmiendo como solía. Recordé, triste, llorando con gran pena que sentía. Levantéme muy sin tiento de la cama en que dormía cercado de pensamiento, que valer no me podía. Mi passión era tan fuerte que de mí yo no sabía. Conmigo estava la Muerte por tenerme compañía. Lo que más me fatigava no era porque muría, mas era porque dexaba de servir a quien servía. Servía yo una señora que más que a mí la quería, y ella fue la causadora de mi mal sin mejoría. La media noche passada, ya que era cerca el día, salíme de mi posada por ver si descansaría. Fui para donde morava aquélla que más quería, por quien yo triste penava, mas ella no parecía. Andando todo turbado con las ansias que tenía, ví venir a mi Cuidado dando bozes y dezía: "Si dormís, linda señora, recordad por cortesía, pues que fuestes causadora de la desventura mía. Remediad mi gran tristura, satisfazed mi porfia, porque si falta ventura del todo me perdería." Y con mis ojos llorosos un triste llanto hazía con sospiros congoxosos y nadie no parecía. En estas cuitas estando, como ví que esclarecía, a mi casa sospirando me bolví sin alegría. Música y texto de Juan del Encina Archivos asociados: Encina7.pdf Encina7.mid

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