Villancico No quiero tener querer ni quiero querido ser. Pues amor tan mal me trata no quiero su galardón, que con mil muertes me mata por le tener afición. Y no me puedo valer con el mucho padecer. Mostróme tal esperança cuando por suyo me dí qu,el daño de la tardança con ella no lo sentí; y por me echar a perder ha tardado el gradecer. Siempre me dio mil pesares por un plazer con dolor, y en peligrosos lugares siempre me negó el favor; y nunca me pude ver sino triste en su poder. Fueron tantos mis servicios que no se pueden contar; sus pagas y beneficios han sido de me matar. Y es cosa de no creer cuánto pierde mi perder. Las mercedes que esperava, triste, yo nunca las ví; el gozo que dessevba fue tristeza para mí. ya la gloria y el plazer no me saben conocer. Fin. No fue menos su crueza que mis pérdidas y daños; si fue grande mi firmeza, muy mayores sus engaños. Pues no me quiere querer, ya no quiero suyo ser. Texto de Juan del Encina. Archivos asociados: EncinaIV.pdf EncinaIV.mid

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