Villancico No quiero que me consienta mi triste vida bivir, ni yo quiero consentir. Pues que vos queréis matarme yo, señora, soy contento, que veros y desear me será doblado tormento, pues vuestro merecimiento no me consiente bivir, ni yo quiero consentir. De mi dolor y tristura ningún remedio se espera, pues que mi suerte y ventura del todo quiere que muera, y la muerte verdadera no me consiente bivir, ni yo quiero consentir. Consiento mi triste suerte porqué sé que sois servida que sufra por vos la muerte por verme perder la vida; y pues mi pena crecida no me consiente bivir ni yo quiero consentir. Fin. Sufro la muerte doblada en pensar que si yo muero de nadie seréis amada. Texto de Juan del Encina Archivos relacionados: EncinaIX.pdf EncinaIX.mid

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