Villancico Por muy dichoso se tenga quien por vos sufre passión pues es harto galardón. Siendo vos la causadora de la muerte que yo muero, ¿qué mayor vitoria quiero que morir por tal señora? Pues con la causa se dora, bien abaste la passión pues es harto galardón. A cuantos vencidos biven no tenéis que darles grado, pues en veros es forçado que de fuerça se cativen. Vuestros ojos no me esquiven; no quiero sino passión, pues es harto galardón. Los aquexados sospiros de la pena que me dáis, harto los galardonáis en que pene por serviros. Sin otra merced pediros soy contento de passión, pues es harto galardón. A vos se deve el ditado de más hermosura y gala, y a mí nadie se me iguala en seros aficionado. Por ser tan bien empleado yo quiero sufrir passión pues es harto galardón. Y pues sois tan linda y bella mi passión he yo por buena, que a todo el mundo dais pena y a nadie remedio della. No puedo tener querella con tan dichosa passión pues es harto galardón. Fin. Aunque no jamás vencida, y a todos vencéis en veros, nadie dexe de quereros pues es deuda conocida, con esperanza perdida de esperar sino passión, pues es harto galardón. Texto de Juan del Encina Archivos asociados: EncinaVIII.pdf EncinaVIII.mid

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